El mejor truco es evitar que el problema surja en primer lugar. Para ello, hay que fabricarse una caja de papel y guardar en ella el paquete de papel fotográfico, siempre con la emulsión fotosensible hacia abajo. Así, solo tendrás que plantearte la cuestión cuando abras un nuevo paquete. Una caja de papel te ahorra tener que lidiar con el embalaje original: solo tienes que levantar la tapa, sacar el papel, darle la vuelta y colocarlo bajo la ampliadora.
Aquí puedes ver cómo construirla:
http://www.fotolaborforum.eu/index.php?sho...ic=1077&hl=
Saludos, Wolfgang