Sin duda, una forma de conseguir las imágenes sin tener que recurrir a un laboratorio. Todo hecho por uno mismo utilizando tecnología analógica y digital, me quito el sombrero.
Los servicios de laboratorio fueron la razón para hacerlo así. Por una impresión —solo una— en formato DIN A2, pago 19 euros en un servicio local tras negociar un poco el precio; los resultados son aceptables, pero tampoco espectaculares. Por mi propia impresión, pago menos de 3 euros por una hoja de este tipo, con tinta Epson duradera sobre buen papel Tecco.
¿Qué pasa entonces con las fotos impresas?
El año pasado se expusieron en nueve exposiciones; este año ya hay dos citas confirmadas.