Se puede hacer sin mayores problemas. Simplemente revela la película como si fuera una película en blanco y negro de la misma sensibilidad. Al final, la pregunta es: ¿para qué? Si solo quieres escanear los negativos, esta opción no está mal: las películas son baratísimas, sobre todo en las droguerías; el revelador tampoco es caro; el grano y el contraste seguramente no sean espectaculares, pero son aceptables. El único problema es que no se eliminan las capas de la película ni los copulantes de color que no se necesitan en el proceso en blanco y negro, y demás, lo que, junto con la máscara naranja no eliminable de las películas en color, hace que el negativo quede muy oscuro. Esto hace que a partir de estos negativos apenas se puedan obtener copias en blanco y negro con buen contraste, ya que el papel fotográfico en blanco y negro es, por defecto, sensible al azul y la máscara naranja actúa prácticamente como un filtro protector.
Si solo quieres escanear los negativos, también puedes revelarlos directamente en C41, lo cual no cuesta mucho, conserva la información de color y, tras el escaneo, también se puede convertir a blanco y negro. Si quieres ampliar en blanco y negro a mano, es mejor que utilices una película en blanco y negro; te ahorrará muchos problemas después. La diferencia de precio de la película no compensa el estrés al final.
Aquí hay una comunidad de Flickr sobre el tema:
http://www.flickr.com/groups/c41inbw/
Saludos cordiales,
Peter.