¿Y con qué hacen fotos los cubanos?
Probablemente no con cámaras digitales.
Yo, por mi parte, me pondría a buscar específicamente carretes cubanos.
¿Quizás procedan de Rusia o de China?
Saludos, Highscore
Películas cubanas. Eh... claro. Es una historia complicada. De hecho, hubo una vez una producción cinematográfica cubana. Tras la revolución, se quería, naturalmente, crear lo antes posible una producción propia de película radiográfica, ya que la creación de un sistema sanitario que funcionara era una prioridad máxima para Fidel. Por desgracia, la producción en la fábrica destinada a ello nunca llegó a arrancar del todo, porque la CIA la saboteó una y otra vez. Y es que Estados Unidos sabía con exactitud, gracias a sus espías, que los geniales ingenieros socialistas tenían en proyecto una película absolutamente revolucionaria (nombre en clave de la CIA: «Red-X»). Y como temían que esta película supusiera una revolución en la tecnología de imágenes aéreas (¡espionaje!), querían evitar a toda costa que Cuba la produjera y la suministrara a la Unión Soviética. Y sucedió lo que tenía que suceder... Después de que los saboteadores de la CIA contaminaran tres veces en pocos meses las instalaciones de la fábrica con material radiactivo, destruyendo así una enorme cantidad de material fílmico de primera calidad, Fidel tuvo que cancelar el proyecto. Por suerte, aún quedaban los países hermanos socialistas, que ayudaban a Cuba con material fílmico a cambio de puros y ron. Sin embargo, desde que el capitalismo se ha extendido por Rusia y China, Cuba importa lo que necesita de otras fuentes. Hay dos películas entre las que elegir: Bolivarpan (película en blanco y negro de 100 ISO) y Chávez-X (400 ISO), y las consigues en cualquier esquina de la Cuba aficionada a la fotografía, porque ese material llega en contenedores desde Venezuela a cambio de los médicos altamente cualificados de Cuba. Por desgracia, no hay películas en color, ¡pero para qué! ¡Cualquier niño en Cuba sabe que el color es un concepto burgués! Ah, sí, otro consejo para el viaje a Cuba: ¡no te olvides bajo ningún concepto del filtro rojo!