Vaya por Dios, bueno, eso es cuando tienes una película con rayas, agujeros o partes sin emulsión, una gradación totalmente errónea, sin protección contra la difusión de la luz o con la emulsión rayada.
Al menos yo aún no me he encontrado con películas en rollo con agujeros, etc., ni tampoco con sensibilidades tan erróneas en la película que hubieran tenido peso frente a mi propia imprecisión en el revelado.
Lo que me ha pasado ya dos veces han sido películas en rollo de Foma con la película pegada por el lado equivocado (ambos del mismo lote). Entonces te quedas con cara de tonto cuando miras por la ventanilla trasera.
Los materiales en blanco y negro son, en esencia, fáciles de producir. Si en el siglo XIX un fotógrafo podía recubrir él mismo sus placas de vidrio en el sótano, en el siglo XXI debería ser posible fabricar los materiales en una producción artesanal. El saber hacer se conserva. Debido a las cantidades más reducidas, como mucho se pierde un poco de consistencia en los parámetros. Pero todos esos son efectos con los que, como fotógrafo, «antes» también había que convivir y con los que, de alguna manera, se aprendía a lidiar. El mercado sigue existiendo, por el momento, en el ámbito amateur o artístico; sin poder presentar cifras ahora mismo, tengo la impresión de que la fase de contracción aquí ha terminado, en general. Yo, por ejemplo, no he montado mi laboratorio hasta ahora, cuando me lo he podido permitir gracias a la bajada de los precios de los equipos. Ahora, por ejemplo, Meopta se lleva de mí el dinero por los accesorios que se perdió con mi ampliadora de segunda mano.
La gente no va a dejar la fotografía en blanco y negro, igual que no dejó de pintar cuadros en 1890. Además, todavía se pueden conseguir colores. No hay motivo para caer en el pesimismo cultural.
Oye, ¿quieres decir que bebo y no sé lo que escribo, o que no me lo tomo en serio y prefiero escribir sobre películas, o es que quieres que vuelva la URSS?
No son pocos los que la echan de menos. Con mi suegro, por ejemplo, que por cierto es tan apasionado como tú, ya he tenido largas discusiones al respecto. Yo también lo entiendo bastante bien. La ganancia en libertad que la gente de los pueblos del este de Ucrania tuvo en la práctica es limitada, sobre todo en comparación con el colapso económico. No quiero quejarme, al fin y al cabo su hija pudo estudiar en Alemania (Occidental).