De alguna manera, ya no entiendo nada de esto. Cuanto más sigo vuestro foro —que, en su mayor parte, es muy interesante—, más me doy cuenta de que, al parecer, es extremadamente importante qué fabricante de papel o de película vende sus
productos bajo qué nombre. ¿Por qué no compramos los originales?
¿Porque las «marcas blancas» están disponibles a un precio mucho más económico?
Tengo que financiar mi afición de alguna manera, y si consigo el mismo material por dos tercios o incluso la mitad del precio —sin tener que renunciar a la calidad, claro está—, eso es para mí un argumento de peso.
Y dado que el número de empresas capaces de fabricar películas y papel fotográfico con márgenes significativos es muy reducido (al contrario de la avalancha de marcas comerciales bajo las que se comercializan estos productos), la búsqueda de «gemelos» más baratos es una solución obvia.
También en el sentido contrario, es bueno saber qué se esconde detrás de un nombre; así que no tiene sentido comprar Tura si no te gusta el APX, o Adox CHM si no te gusta el FP4.
O, en la búsqueda del papel lith ideal, comprar y probar Adox Classic, Bergger y Moersch (por citar los nombres que has mencionado): el resultado será siempre el mismo.