Ya escribimos aquí
hace años algo sobre la vida útil de los concentrados de revelador. Ahora me gustaría añadir algo específico sobre el FX-39.
Se basa en el Neofin Rot de Willi Beutler, y Willi Beutler y Geoffrey Crawley eran amigos.
La fórmula es algo arriesgada, ya que el contenido de sulfito se ha reducido tanto que, partiendo de sustancias reveladoras modernas y utilizando un sistema superaditivo, obtenemos un revelador que aumenta la sensibilidad y, al mismo tiempo, proporciona una gran nitidez. Una pequeña limitación es lo que podríamos llamar su «vida útil» «cosmética».
Tetenal envasaba el Neofin en frascos de cristal. Hoy en día eso es prácticamente imposible de reproducir, es decir: nadie nos pagaría por ello ;-)
ADOX ya ha hecho todo lo posible para modernizarlo y estabilizarlo.
No seríamos ADOX-FOTOIMPEX si no nos atreviéramos además a envasar todo esto en nuestras botellas de 100 ml con barrera de oxígeno y bajo gas inerte, y a vendéroslo como un concentrado fácil de preparar. Funciona, pero lo cierto es que, tras uno o dos años de almacenamiento, las botellas suelen perder su buen aspecto. Lina y yo revelamos todas nuestras películas con FX-39 II y, últimamente, estamos encantados, ya que FOTOIMPEX ha descartado muchas botellas y nos las ha regalado.
El objetivo de esta pequeña entrada es disuadiros de tirar el FX-39 II (y, con ello, generar basura innecesaria) si las botellas tienen el aspecto que se ve en esta imagen:

Ese color marrón se adhiere a las paredes de la botella, pero mientras el líquido que contiene no se haya precipitado (formación de cristales) y sea tan transparente como el del cilindro graduado, el FX-39 II funcionará de forma fiable.
En el caso de las botellas de 100 ml, no recomendamos preparar cantidades parciales, por lo que se debe preparar y consumir un litro a partir de 100 ml.
Solo hay que tener cuidado si:
1) El concentrado presente
precipitados 2) La botella pequeña haya sido abierta previamente o el precinto de aluminio esté dañado
Por lo demás: ¡Feliz revelado!
P. D.: Al igual que con todas las mezclas orgánicas, lo ideal es conservar el FX-39 en el frigorífico (a unos 5 °C; ¡NO en el congelador!). Una vez se nos olvidó una botella en la nevera del laboratorio, detrás de unos papeles. Fecha de fabricación: 2019; consumida en 2026: en perfecto estado.