Acabo de tener que frotarme los ojos analógicos al leer la crónica digital de Heise.
Jobo quiere volver a sacar un CPP justo a tiempo para la Photokina, tras haber sobrevivido a la quiebra. Al parecer, se trata de un procesador CPP2 actualizado. Aunque se muestra sin elevador, en mi opinión eso no le resta valor, ya que este CPP3, que seguramente tampoco es precisamente barato, permite volver a trabajar en el laboratorio como de costumbre, sin que cunda el miedo a un fallo prematuro del procesador y, con ello, al fin de todos los procesos.
A pesar de los grandes problemas de Kodak en el segmento fotográfico, el resurgimiento de un fabricante de hardware para el ámbito privado podría abrir una luz analógica al final de la oscuridad digital, indicando que aún no todo ha terminado, ¡tanto para el blanco y negro como para el color!
http://www.heise.de/...or-1667861.html
(más enlaces a Jobo en la misma página)
cet. cens. …